Verano y marcos mentales

¡Hola!

Llega el verano, el calor, la playa, las vacaciones. O al menos, para la mayoría. Personalmente, este es el segundo verano que voy a pasar de una forma distinta. Y es que desde las últimas dos semanas estoy embarcado a bordo del buque Denia Ciudad Creativa de Balearia, navegando  entre Barcelona y Menorca.

Verano y Marcos Mentales

Como os digo es el segundo verano viviendo a bordo de un barco y actuando todos los días para los pasajeros. Con esta cumplo seis temporadas actuando a bordo para la compañía Balearia, y de todas ellas, las más exigentes son las de verano. El por qué es sencillo: la temporada de verano dura nada menos que la friolera de noventa días. Tres meses. Casi nada.

Muchos amigos y conocidos, incluso muchos de los espectadores que vienen a ver mis shows a diario, me preguntan si no se me hace pesado pasarme todo el verano “encerrado” en un barco.Y es cierto que durante este tiempo echo especialmente de menos a mi familia, a mis amigos y los planes improvisados. Pero lo cierto es que con todo esto en mente, cuando me preguntan al respecto, mi respuesta es que todo depende del marco mental con que enfoques la situación.

Desde luego, cualquiera que aborde (nunca mejor dicho) la situación con un marco mental de “voy a pasarme encerrado noventa días en un barco”, tiene muchas papeletas para pasar un verano horrible y angustioso. Pero os propongo un enfoque distinto de la misma situación, que de hecho, es mi enfoque personal:

La temporada de verano marca para mí el fin de una temporada de trabajo y el comienzo de otra. Lo veo como un alto en el camino, ya que en verdad parece que a bordo todo queda lejos, lo que me permite alejarme durante un tiempo del mundanal ruido. En ese sentido, y si tomamos la definición de “vacaciones” como “un cambio de la actividad habitual”, lo que tengo por delante son unas vacaciones con todas las letras.

Y con este cambio de marco mental, los tres meses por delante ya tienen otro color. Además, para aprovechar el potencial de la larga temporada, al comienzo de la misma trato de delimitar de forma clara cuales son las grandes ventajas de mi decisión de seguir actuando a bordo. Para mi, son las siguientes:

1.- La práctica hace al maestro. A bordo del barco, realizo tres shows diarios, además de los momentos improvisados de close-up. Eso hace que al final de la temporada haya realizado más de 250 espectáculos y contado con miles de personas entre mi público. Se me ocurren pocas formas mejores de conseguir experiencia en lo que te apasiona.

2.- Mi trabajo a bordo se limita a las actuaciones. Eso me deja con muchas horas al día para poder perfeccionar mi trabajo, estudiar, ensayar, probar ideas nuevas, darle vueltas a las antiguas y adquirir nuevas habilidades.

3.- La limitación de Internet que conlleva vivir a bordo (durante la navegación no hay ninguna conexión electrónica disponible) me permite re-conectar con aspectos de mi vida que durante el resto del año tengo más olvidados. Tomar el sol escuchando músico o leyendo un buen libro, por ejemplo, son pequeños placeres que casi no recordaba.

Además, con tanto tiempo por delante, y sabiendo que la monotonía y la costumbre favorecen mucho la pereza y la dejadez, es importante fijarse objetivos definidos que supongan un reto y que hagan de cada día una pieza importante del puzzle que hay que completar. Mis objetivos para esta temporada son estos:

1.- Hacer más que pensar. Personalmente, veo un error enfocar el verano simplemente como una época de reflexión y balance. En verano, más que nunca, es necesario hacer cosas, más que pensarlas. Por eso, este verano estoy desarrollando un par de actos que presentaré a finales de Septiembre en la competición del Congreso de Magic Valongo, en Portugal.

2.- En la línea del anterior punto, este verano voy a trabajar mi imagen de marca centrándome en dos pilares: contenidos multimedia para mis redes sociales (especialmente mi canal de Youtube) y optimización de mi página web, incluido este blog.

2.- Mens sana in corpore sano. Lo cierto es que el verano pasado, la vida a bordo hizo que comiera de forma desordenada y abandonara el ejercicio. Como resultado, a final de la temporada de verano pasado bajé del barco hecho un tonelete, y he estado todo este curso arrastrando mi baja forma. Este verano he decidido darle la vuelta a la situación: he empezado una dieta saludable y un entrenamiento diario.

Y vosotros, ¿con qué marco mental enfocáis vuestro verano?¿Qué objetivos queréis tener cumplidos cuando llegue Septiembre?

One thought on “Verano y marcos mentales

  1. Hola Juanma! Tuve el placer de disfrutar de tu show junto a mis hijas en el barco volviendo a Barcelona. Además de hacernos el viaje más ameno realmente disfrutamos mucho y eso que no fuimos un público fácil. (Al principio solo aplaudía yo y mis hijas que estábamos al fondo). Pero lo sacaste adelante con tu humor, simpatía y buen hacer. Muy bueno el tema del mentalismo y realmente emotivo el truco final del hilo. Espero verte por Vitoria si al final vienes al Festival de magia, el Magialdia. Muchas gracias otra vez por el tiempo dedicado. Un abrazo.

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