¿Se puede leer la mente?

Leer la mente. Adivinar los pensamientos. Saber qué es lo que piensa la gente. Las expresiones que se utilizan para referirse a la capacidad de conocer con exactitud cuáles son los pensamientos de otro ser humano son, en mi opinión, tan variados como sugerentes. Sin embargo, la expresión “leer la mente” siempre me ha llamado la atención de una forma especial.

Supongamos que alguien tuviese realmente la capacidad de conocer la linea de pensamiento de otras personas. Saber si está pensando en el coche que le gustaría comprarse, o si esta recordando con nostalgia las vacaciones que pasó en Tailandia, o si está imaginando cómo será su propia cara dentro de veinte años. Dado que la mayoría de seres humanos dependemos casi por completo del sentido de la vista como sentido primordial y de referencia, lo cierto es que los pensamientos de la inmensa mayoría de las personas están basados en imágenes. Además, solemos añadir una especie de “eco auditivo” a nuestros pensamientos, de forma que también podemos recrear en nuestras cabezas pensamientos y recuerdos que están más centrados en nuestra capacidad de oír sonidos. Esta capacidad es la que te permite “escuchar” tu propia voz en tu cabeza cuando estás pensando. Podríamos decir que se trata de una simulación del sonido que produce nuestro cerebro cuando pensamos.

Entonces, ¿por qué usamos la expresión “leer la mente”? Vamos a intentar un experimento. Cierra los ojos (todavía no) e intenta visualizar una casa roja con un árbol al lado. Hazlo ahora.

No ha sido difícil, ¿verdad? Has podido recrear una imagen mental clara de esa sencilla escena. Y muy probablemente, no has visualizado las palabras que formaban el enunciado que te he propuesto. No has leído en tu mente “visualizar casa roja con árbol” o algo por el estilo. Visualizar palabras es bastante difícil para nuestra mente, y cuando se ve obligada a hacerlo, lo hace con mucha más torpeza que cuando recrea imágenes o sonidos. Podemos imaginar palabras, pero nos cuesta visualizarlas, y normalmente nos limitamos a poder centrarnos en una palabra escrita a la vez, o incluso solo podemos visualizarlas sílaba a sílaba. Nuestra mente no puede recrear palabras con la misma facilidad con la que las vemos, leemos y comprendemos. 

Por eso la expresión “leer la mente” siempre me ha parecido sugerente, pero a la vez confusa. Son más exactas, a mi entender, las expresiones “ver la mente” o “escuchar los pensamientos”, tal cómo hacía Mel Gibson en “En qué piensan las mujeres”.

Por eso, cuando en mis espectáculos llevo a cabo experiencias de lectura mental (en ingles, mind reading), para facilitar y estimular la imaginación de mis espectadores, les digo que leer la mente es algo complicado, y que creo que es mucho más fácil “ver la mente” o “escuchar los pensamientos”. Aunque claro, si pido a un espectador que piense en una persona, este recreará una imagen mental de esa persona. Al “ver” su pensamiento, se podría saber si piensa en un hombre o una mujer, joven o mayor, algunas características físicas… ¡pero no saber su nombre! En esos casos es cuando utilizo la idea de recrear la imagen de una palabra de forma que quede lo más clara posible en la mente del espectador.

Para estimular la imaginación de mis espectadores, cuando llevo a cabo una experiencia en la que pretendo revelar, por ejemplo, un nombre pensado por un espectador, les sugiero que imaginen ese nombre, esa palabra, como un enorme cartel de neón al estilo Las Vegas. Les pido también que imaginen que ellos tienen unos mandos con los que pueden ajustar el brillo y el contraste del cartel, de forma que fuese más fácil para una persona que está lejos leer las palabras en la distancia. Pruébalo. Imagina tu nombre convertido en un gigantesco cartel con luces de neón. ¿A que es más fácil imaginar una palabra escrita así, que hacerlo por ejemplo escrita en negro sobre blanco en medio de un texto como este, rodeado de otras palabras?

En el siguiente video llevo a cabo en las calles de Madrid unas experiencias de lectura mental, tratando de averiguar el nombre que están pensando algunos paseantes. ¡Échale un vistazo, a ver qué te parece! Si te gusta, es muy fácil dejar tu like, compartirlo con tus amigos (que tampoco se lo podrán creer). Y si quieres ver más experiencias increíbles cada semana, suscríbete a mi canal de Youtube. Estoy seguro de que lo disfrutarás.

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